Viviendo en el Espíritu. romanos 8:1-9

Al pensar en la vida sin Cristo, cuando vivíamos en oscuridad siguiendo los deseos de la carne; sin fe, sin esperanza y sin amor hacíamos lo que queríamos, teníamos el entendimiento entenebrecido, vivíamos ajenos a la vida de Dios y estábamos muertos en nuestros delitos y pecados: al no tener al Espíritu Santo morando en nosotros, no teníamos vida espiritual y por lo tanto; no había quien nos instruyera y corrigiera. Alguien pregunto una vez a una persona que se deleitaba en hacer lo malo. ¿De verdad no siente nada, no siente remordimiento? Y la persona respondió; no siento nada, el creyente entonces recordó que la Biblia dice, que el hombre sin Dios está muerto. Efe 2:1-3 entonces comprendió que verdaderamente los muertos no sienten nada.

Antiguamente en los puertos había una torre, con una antorcha encendida en la parte superior para guiar a los navegantes; la historia habla del faro de Alejandría en Egipto, una de las 7 maravillas del mundo construida por Ptolomeo, 280 años antes de Cristo; era de mármol y medía 120 metros de altura, una obra magna que guio a los viajeros por siglos:  hoy en día barcos y aviones cuentan con modernas herramientas tecnológicas, que los guían con seguridad a pesar de las nubes, la niebla o la oscuridad. Pero se ha preguntado usted ¿Como podrá el hombre, guiar sus pasos y su vida misma, con seguridad hacia su destino eterno? Jesus dijo: yo soy el camino, no es uno de los caminos… Él es el camino. Juan 14:6

Cuando los discípulos escuchaban hablar a Jesus, supieron que cada palabra que salía de su boca… era Vida. Juan 6:63, Jesus enseñaba como ninguno, sanaba enfermos, echaba fuera demonios, resucitaba muertos; fue por eso que Pedro dijo: Señor a quien iremos tú tienes palabra de vida eterna. Juan 6:68, y cuando Jesus les anunció que pronto se iría, Juan 8:21-22 y 13:33, les dijo también: Aun tengo muchas cosas que decirles, pero ahora no las podéis llevar, pero cuando venga el Espíritu Santo, el os guiara a toda verdad, y os hará saber las cosas que habrán de venir. Juan 16:12-13. Apreciable lector: cuando la voz apacible del Espíritu Santo nos advierte, que no estamos viviendo en la forma debida; un faro de luz se enciende en nuestro corazón para guiarnos en los momentos de duda y sacarnos de las arenas movedizas del pecado.

Cristo dio su vida por nosotros y nos manda vivir en su Espíritu, no en el del hombre sin Dios, que viviendo está muerto, sino por el Espíritu de Dios, sabiendo que hemos pasado de muerte a vida. Juan 5:24, antes vivíamos bajo la ley del pecado y de la muerte, por eso éramos insensibles, no nos sentíamos culpables de nada. Éramos esclavos de la ley del pecado y de la muerte, viviendo en la carne. Y manifiestas son las obras de la carne, que son:  adulterio, fornicación, inmundicia. Gál 5:17-25. Si usted se siente extraviado mire al faro de vida que es Cristo, renuncie a los deseos equivocados y atrévase a decir: ya no vivo yo, vive Cristo en mí. J.H.L.

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