Juan 1:35-39

Todos buscamos algo cada día, muchos no saben lo que quieren. Hay 3 clases de personas en la vida, los que no saben lo que pasa, los que preguntan; ¿Qué pasa? y los que hacen que pasen cosas. Si bien muchos corren sin saber ¿Porque? Bueno es preguntarnos: ¿Yo que busco?  Muchos ven pasar los días, los meses y los años, sin ir a ningún lado; otros buscan bienestar mediante la seguridad, la prosperidad y el descanso: pocos piensan en una vida con propósito. Jesús preguntó a sus seguidores ¿Qué buscáis? Una de las grandes lecciones que hallamos en la Biblia respecto a la búsqueda, es Israel. Para atender el llamado de Dios debían salir de Egipto, después de habitar allí 400 años, ¿Cuantas tradiciones y costumbres se adquieren y cuantas pierden? pero el Dios de  los cielos señaló la hora y el día de salir. Éxodo 12:37-51. Los Israelitas vivieron allí 30 años como invitados y 370 como esclavos, Dios escucho el clamor  y descendió para liberarlos Ex. 2:23-25. Cuantos de nosotros y de nuestras generaciones pasadas hemos sido esclavos. A los Israelitas Dios les envió a Moisés pero a los privilegiados como nosotros, Cristo vino a salvarnos.

En el camino Jesús pregunta ¿Qué buscáis? El camino del Señor no es de bajada, es de subida; no es ancho, es estrecho. El camino tiene obstáculos grandes y difíciles para que aprendas a vencer, el camino es desafiante, es para magnánimos. La mar está enfrente y atrás viene el ejército de faraón Ex 14:7-9. La mar representa los problemas de la naturaleza y Faraón representa los problemas de la humanidad, pero Dios quiere que sepas que el que hizo los cielos y la tierra el Todo poderoso esta de tu lado. Moisés dijo al pueblo “No temáis, estad firmes y ved la salvación que Jehovah hará hoy con vosotros” Éxodo 14:13. Y después de cruzar la mar… Llegaron al desierto; a la soledad, escases, frio y calor extremo; pero Dios tiene un plan. Darse a conocer: el desierto no es para matarnos, es para fortalecernos, el desierto no es para que sufras, sino para que le conozcas Deut. 8:2, para saber lo que hay en nuestro corazón, Dios hace una obra preciosa y nos lleva al desierto para fortalecernos Deut. 4:39.

Y con su poder; Dios abrió la mar para que su pueblo pasara en seco, Dios hará hoy el milagro  para que puedas vencer todo obstáculo que te separa de Dios, y así como Israel fue sustentado con Mana en el desierto y tomo agua de la roca. He aquí más que Mana Cristo es el pan de vida He aquí más que agua de roca, el Espíritu Santo es nuestro Manantial para sustentarnos y llenarnos hasta que rebose: dejemos la esclavitud y vayamos hacia la libertad gloriosa como hijos de Dios. Todos debemos cruzar la mar, símbolo del bautismo y sumergirnos en Rio de su Espíritu. Todos debemos cruzar el desierto símbolo de la consolidación, para aprender a depender de él, reconociendo a Cristo como el camino la verdad y la vida. Si a la pregunta ¿Qué buscáis? tu respuesta es; busco a Cristo, hay una pregunta más que cada uno debe contestar, que busco de él, ¿Acaso lo busco para que resuelva mis problemas? O le busco sabiendo quien es él, reconociendo su señorío sobre mí, le busco porque sé que en él está mi destino eterno, le busco porque sé que en el estaré seguro ahora y por la eternidad. J.H.L.

Write a comment:

Your email address will not be published.

Síguenos: