Propósito del Matrimonio. Malaquías 2:13-15

Haciendo uso del talento, la creatividad y el ingenio, que Dios dio tanto al hombre como a la mujer, cuantas cosas se han hecho, unas buenas y otras no tan buenas, sin embargo; ninguna empresa iguala en importancia al matrimonio, porque esta es la empresa de Dios: la más importante institución creada para cultivar el amor, la fe, la esperanza, la comprensión, el respeto y la gratitud entre otros muchos valores. El matrimonio es la aventura más extraordinaria, que por gracia de Dios “hombre y mujer pueden disfrutar”. La Biblia, nuestro manual contiene enseñanzas precisas, respecto al propósito del matrimonio. La voluntad de Dios es que la pareja se ame (física-emocional y espiritualmente) Y que ese amor conectado a la fuente continúe desarrollándose y perfeccionándose a lo largo de la vida. El matrimonio es un “Pacto Divino” que en pleno uso sus facultades varón y mujer asumen. El matrimonio debe basarse en una decisión y no en un sentimiento, ya que el querer es un deseo, pero el amar es una actitud: un acto de entrega continua.

El plan de Dios es que Hombre y Mujer se complementen y experimenten unidos, la máxima felicidad, siguiendo las instrucciones dadas por el autor; el propósito de Dios no es limitarnos, si no guiarnos a una vida plena y feliz. Muchos matrimonios no viven en dulzura si no en amargura, la razón es que se casan sin tomar en cuenta a Dios, se divorcian sin buscar la ayuda de Dios y luego culpan a Dios. Como bien sabemos un buen pastel no se elabora con ingredientes de tercera, de igual modo un buen matrimonio no puede ser improvisado. El objeto del matrimonio no es que ambos piensen igual, si no que aprendan a pensar juntos a la luz de la palabra de Dios, sometiéndose en amor, el uno al otro. Menos matrimonios fracasarían si los que un día ante el juez y el ministro dicen “te amo” lo cumplieran.

Dios estableció propósitos firmes y claros, para el correcto funcionamiento del matrimonio. 1) La unidad como consecuencia de la lealtad y la fidelidad mutua. Malaquías 2:13; 2) La procreación física y espiritual, criar hijos para Dios, salvos y sanos por gracia. Malaquías 2:15; 3) Prevenir la soledad, la angustia y la depresión Génesis 2: 18; 4) Proveernos de ayuda, ya que dos son mejor que uno. Génesis 2:18; 5) Darnos salud, física, mental, económica y espiritual. Hebreos 13:4; 6) Proveernos placer, gozando mutuamente de lo mejor de la creación.  Eclesiastés 9:9; 7) Mostrarnos el bien, disfrutar de la bondad divina a través de nuestro cónyuge Proverbios 18:22 y 31:12. 8) Preservar y salvar a la familia, célula básica de la sociedad. Génesis. 7:1, Josué 24:5 Hechos. 16:31

La Biblia dice: Mi pueblo pereció por falta de conocimiento, por falta de temor de Dios las familias se desintegran. Oseas 4:6 Si seguimos las instrucciones dadas por el autor del matrimonio, nuestro hogar puede ser un pedacito de cielo en la tierra. Cualquiera pues que me oye y hace estas palabras y las hace, le comparare a un hombre prudente. Mat 7:24. Amable lector: si el ambiente de tu matrimonio es grato, no lo descuides, procura mejorarlo. Si el ambiente es pesado y triste, el autor del matrimonio está aquí, para ayudarte. En Caná de Galilea Jesús fue a una boda donde el vino se terminó, pero Jesús convirtió el agua en vino reactivando el gozo con su presencia. J.H.L.

Write a comment:

Your email address will not be published.

Síguenos: