GÁLATAS 1ª. PARTE 1:1-10

La Epístola a los Gálatas fue escrita por Pablo en el año 57 dC., en su 3er viaje misionero desde Éfeso, sabiendo que los judaisantes seguían sus pasos y que algunos creyentes prestaban atención a sus enseñanzas de guardar la ley de Moisés, Pablo hace una fuerte defensa del evangelio y proclama la realidad de nuestra libertad en Cristo Jesús. Gálatas es el nombre que Pablo da a la carta, para referirse a los Galos: una región ubicada al norte del Mediterráneo, habitada por Celtas descendientes de germanos, quienes fueron conquistados unos 300 años a de C. por los romanos, allí Pablo estableció iglesias en Panfidia, Pisidia, Antioquia, Iconio, Listra y Derbe. (Hechos 13:13-14:20. Cesar dijo de ellos: su debilidad es la inconstancia de sus resoluciones, por razones de cultura y genética eran volubles y emocionalitas.

A Pablo le preocupaba la salud espiritual de la iglesia; vemos en la carta una salutación fría; pronto se ocupó en aclarar que él era un apóstol no por disposición de hombres, por academia o tradición. Cristo le había llamado y apartado para el ministerio apostólico, Hechos 9:15 y 16, en el versículo 3, Pablo saluda utilizando la palabra “gracia”, del Gr “karis”, una manera típica de saludar a los no judíos, mientras que “shalom”, es decir “paz” era el saludo habitual de los judíos, es importante destacar aquí que la gracia de Dios debe ser experimentada, antes de que la paz que proviene de Dios el Padre, pueda ser una realidad en la vida de una persona, (Rom 5:1)

En el verso 4, Pablo dice: “El cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre”. Al leer este versículo, nuestra imaginación no puede explicar la grandeza de la bondad de Dios. Pablo dice que el Señor Jesucristo se dio a sí mismo por nuestros pecados, no hay nada que podamos añadir al valor del sacrificio de Cristo. Él se entregó a sí mismo. Cuando el hombre y la mujer se entregan al casarse: se dan con todo lo que tienen; vida, tiempo, talento, fuerzas, recursos, “el que se da lo entrega todo”. Y Jesús se entregó por completo. Pablo no pudo esperar más para decirlo; esta es la esencia del mensaje que el apóstol compartió y continuó diciendo: para librarnos del presente siglo malo. Vemos aquí el poder glorioso del evangelio, su autenticidad la experimenta todo aquel que le recibe y permanece en él. Hemos visto la gracia de Dios sanando, salvando y liberando.

Luego dice: “Estoy asombrado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente” (vers. 6-10) El evangelio contiene en si mismo 2 aspectos 1) Los hechos del evangelio; la vida, muerte y resurrección de Cristo y 2) la interpretación de los hechos. 1 Cor 15:3-11, dice: “Os he enseñado lo que asimismo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; que fue sepultado, y que resucitó. En cuanto a la interpretación de los hechos, los judaizantes no pusieron en duda los hechos del evangelio, pero insistían en decir: tienen que confiar en Cristo, pero también seguir la ley de Moisés, o de otra manera “no serán salvos”, esta es una de las herejías más antiguas y aun presente en la actualidad, que Implica añadir algo al Evangelio de la gracia; exigiendo hacer algo en vez de solo creer. Toda secta diferente a la gracia requiere que usted haga algo para poder ser salvo, Pablo dice: sea anatema, sea maldito.

Write a comment:

Your email address will not be published.

Síguenos: