ESCUDRIÑAD LAS ESCRITURAS; EN ELLAS HALLAREIS VIDA ETERNA Juan 5:39

La maravillosa luz del sol, los adelantos de la ciencia y la tecnología de la que hoy disponemos, la infinidad de obras literarias existentes no son suficientes para guiar correctamente la vida del hombre, a fin de que este piense y actúe con sabiduría. Se fue la energía eléctrica en casa y me di cuenta, que para realizar aún las tareas más sencillas la energía eléctrica es necesaria; en una emergencia uno puede recurrir a una vela o apoyarse con una linterna, pero no podemos con ello realizar todo lo que queremos: lo mismo sucede cuando los problemas espirituales afectan al hombre, corrompiendo a la sociedad, ante lo cual; la ciencia, la tecnología y la cultura no tienen la respuesta. David dijo: Lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino, Sal 119:105. El camino de la vida tiene muchos riesgos, la herencia de pecado nos lleva a la horrible codicia, al egoísmo y la vanidad; de allí la razón por la cual millones de personas, no hacen más que trabajar y correr en busca de algo más para al final, decepcionado dejarlo todo.

Vivir sin luz en el alma, sin sabiduría sin temor de Dios, es la razón de tanto tropiezo; cada hombre lleva en su cabeza un mundo de intrincados caminos. Prov. 14:12 dice: “Hay caminos que al hombre le parecen derechos, pero su fin es camino de muerte”. Cada decisión que el hombre toma como es: que estudiar, donde vivir, con quien casarse, a que dedicarse etc., es un camino que cada uno elige. Ante la duda o el temor, ante los retos que entraña el formar una familia, la salud, la paz del alma. Todos necesitamos luz, necesitamos sabiduría para vivir, necesitamos de Dios. David proclamo su confianza en Dios y dijo: “El señor es mi pastor nada me faltará, Salmo 23:1, David se deleitaba en la palabra de Dios, por ello cantaba: Bienaventurado el que no anda en malos caminos y se deleita en tu palabra; será como árbol plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto en su tiempo, su hoja no cae y todo lo que hace prosperará. Salmo 1:1-3 Jesucristo dijo: Escudriñad las escrituras, porque ellas encontrarán la vida eterna. Jn. 5:39.

Dios nos dice y es verdad; que el hombre no vivirá solo de pan, Mat 4:4. El que oye la palabra y la hace, se edifica. Mateo 7:24. El que oye la palabra y la hace, da fruto, Mateo 13:23. El que oye mi palabra y cree, tiene vida eterna. Juan 5:24. El que permanece en la palabra, es un discípulo. Juan 8:31. El que permanece en la palabra, puede pedir y le será hecho. Juan 15:7. La palabra santifica nuestra vida. Juan 17:7. La palabra abre puertas. Apoc 3:8. La palabra libra de tribulación. Apoc. 3:10. Hay quienes leen la Biblia, pero no tienen revelación, debido a que leen sin reflexionar en lo que Dios dice; es como visitar de noche una joyería con las luces apagadas, solo tendrá una idea muy superficial. No eres tú quien debe avanzar sobre la Biblia, si no la Biblia la que debe avanzar dentro de ti.  Para entender la palabra no basta leer, es necesario detenerse y meditar, instruirse y corregirse. (2Tim. 3:16) La palabra de Dios, sacia a quien reconoce su necesidad; hace crecer a quien se considera pequeño, guía a quien busca ser dirección divina, y salva a quien cree y obedece lo que Dios le dice. JHL feb/24/19

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