Daniel 9:1-5

En el año primero de Darío hijo de Asuero, de la nación de los medos, que vino a ser rey sobre el reino de los caldeos, en el año primero de su reinado, yo Daniel miré atentamente en los libros el número de los años de que habló Jehová al profeta Jeremías, que habían de cumplirse las desolaciones de Jerusalén en setenta años. Y volví mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno, cilicio y ceniza. Y oré a Jehová mi Dios e hice confesión diciendo: Ahora, Señor, Dios grande, digno de ser temido, que guardas el pacto y la misericordia con los que te aman y guardan tus mandamientos; hemos pecado, hemos cometido iniquidad, hemos hecho impíamente, y hemos sido rebeldes, y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus ordenanzas.

Cuando se multiplican los problemas el desánimo puede afectar a cualquier persona, a la familia  y la iglesia: en tales circunstancias lo mejor que podemos hacer es buscar el favor de Dios; es orar con fervor pidiendo su ayuda. Sin embargo bueno es reconocer que antes que tú pienses en Dios, Dios ya ha pensado en ti y te espera con los brazos abiertos. Dios toma la iniciativa y nos dice: “Clama a mí y yo te responderé”. Dios no está lejos de nosotros, abra la Biblia, lea la Biblia, crea la Biblia, seguro Dios te hablará.

En tiempos de aflicción Daniel acudió a las Escrituras y al leer lo que el profeta Jeremías había anunciado respecto del tiempo final del cautiverio dijo: Volví mi rostro al Señor buscándole en oración y ruego, en ayuno, cilicio y ceniza. Y oré a Jehová mi Dios y confesé diciendo… Hemos pecado, hemos hecho iniquidad, hemos obrado impíamente, hemos sido rebeldes… Daniel 9:1-5.

El profeta vio que los tiempos del cautiverio de Israel se habían cumplido, y quería conocer lo que había en el corazón de Dios. La búsqueda trajo un tiempo de “confesión y arrepentimiento” y Dios le respondió enviando a un ángel para enseñarle lo que estaba por venir. Daniel 9:20-23.

Dios no solo le reveló lo que sucedería en el tiempo inmediato sino que fue más allá y le dio la profecía de las 70 semanas, respecto a los tiempos de la venida del Mesías, y también le reveló ciertos acontecimientos para el tiempo final. (Daniel y Apocalipsis están entrelazados) Dios siempre nos da mucho más de lo que pedimos o entendemos.

Es un error leer la Biblia como si fuese solo un compendio de viejos sucesos, Daniel clamaba pidiendo no para sí, sino para su nación; hay quienes ven la oración e intercesión como algo aburrido y por eso no les llama la atención invertir tiempo en ello; donde no hay visión no hay compasión por los demás. La oración no es un acto de fe estática, la oración es una acción que transforma, el presente y el futuro.

Daniel reconoció en su oración que su pueblo merecía el castigo de Dios, Daniel confesó y reconoció que el castigo y la opresión sufrida era consecuencia de la desobediencia a la palabra enviada por Dios, a través de sus profetas Daniel 9:5-6. Hoy es tiempo de arrepentimiento, renunciemos al consentimiento. 2 Crón. 7:14

Si pecamos merecemos bien el castigo, y si pecando Dios ha tenido misericordia de nosotros, no es porque esté de acuerdo con nuestros pecados, sino porque Él es misericordioso. Y si sufrimos a causa de nuestros pecados ¿Acaso tenemos razón para quejarnos?

Dios contestó la oración de Daniel y puede contestar la nuestra. Sin duda en su familia hay grandes necesidades, en su colonia hay grandes problemas, en el país hay conflictos no pequeños: la solución no está en el hombre, en la mejora económica, o en la ciencia, es tiempo de volvernos a Dios.

Cuando el pueblo de Dios clama y persevera confiando en el poder del Señor, “no será avergonzado” pues él mismo nos dice Clama a mí y yo te responderé Jeremías. 33:3. Volvámonos a Dios, es tiempo de levantarnos, es tiempo de comenzar a vivir el avivamiento que hemos esperado.

La Biblia nos dice: Buscad y hallaréis, pedid y se os dará, el Señor es fiel y actuará a nuestro favor. Ciertamente no lo merecemos pero debemos estar seguros de que él nos ama, por eso nos dice una y otra vez. Busca primero el reino de Dios y su justicia y todo lo demás vendrá por añadidura. Mateo 6:33

  1. 9 abril, 2017

    Dios los vendiga y le er todo esto me alluda para bien me da fuersas para segir a delante y me alluda de mucho y a prendo mucho edifica mi bida Amen gloria a Dios

  2. 7 octubre, 2018

    Excelente mensaje.
    Bendiciones.

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